Comprueba si tus plantas están sanas por dentro

Hola amigo, no tengo duda de que serás una persona atenta con tu cultivo, pendiente de cualquier defecto, problema, enfermedad, daño que observes, y que tu forma de actuar sea casi inmediata.

Así es en más del 95% de nuestros clientes, son verdaderos profesionales, lógico, y saben perfectamente que apartar un problema y dejarlo ahí, como que no hubiera pasado nada, no va a hacer más que dificultar su solución y generar pérdidas o situaciones de difícil recuperación.

Tampoco tengo duda de que si has llegado hasta aquí es porque algo ves, algo notas, o algo te han dicho, que no termina de convencerte y que no es precisamente a lo que estabas acostumbrado porque hay cosas que, como me decís muchos «no están como estaban«, «algo pasa«, «esto no es normal«.

Al tema:

Paso 1: Qué bien engordan mis plantas

¿En las plantas que tienen la misma edad has comprobado si los troncos tienen el mismo grosor?

¿Los pulgares, o los brazos, son de grosor similar a lo largo de la planta?

Paso 2: Qué bien que crecen mis plantas

¿Has comprobado que tus plantas tienen un tamaño que no concuerda con su edad?

¿Las plantas que se pusieron a la vez tienen un grosor y/o altura parecidas?

¿Te encuentras con una parcela en la que no puedes definir ni el año en el que se puso, porque hay más plantas repuestas que otra cosa?

Estudio económico de las Enfermedades vasculares. Pérdida de un % considerable de plantas. La propiedad intenta que las vivas suplan la pérdida de producción de las plantas muertas.

Paso 3: Qué alegría tienen mis plantas

¿Has comprobado el aspecto de la madera en algún corte de poda?

Has cortado un tronco o un brazo grueso en una planta que tenga buen aspecto, !que no sea la peor de la parcela!, y ¿has comprobado cómo se encuentra el xilema?, ¿tiene el color propio de la especie?, ¿presenta un color homogéneo?, o ¿»da cosa tocarlo»?


Si has seguido estos 3 sencillos pasos y has comprobado que:

  • La homogeneidad de tu cultivo es palpable.
  • Las plantas que se pusieron a la vez, hoy están prácticamente idénticas.
  • No hay troncos más gruesos que los de la planta vecina.
  • El xilema está limpio y sano.
  • La madera no presenta zonas oscuras, negras, marrones, sino que son todas del color característico de mi cultivo.

Alegría amigo, podemos decir, con un 80% de probabilidad, que tus plantas están libres de problemas vasculares y, por tanto, el problema, es posible que sea otro.


Si no es así, y te has dado cuenta de que aquello que parecía estar bien no lo está, piensa que algo has avanzado, de algo te ha servido esto y por tanto podríamos decir que ya has dado un pasito hacia la solución.


Antes de hablar de soluciones, te voy a contar algo que me contó un cliente (que a su vez le contó su padre) que resume muy bien cómo fue su evolución desde antes de conocernos hasta hoy, y en el que con esta fábula tan gráfica expone cómo los demás le criticaron y querían negar la evidencia de su acierto:

«Nos estaba hundiendo el futuro una manada de hienas desde hacía 20 años con ataques continuos que iban mermando nuestras energías. Nosotros, nuestras plantas, éramos una cebra herida a la que estaban devorando viva sus entrañas. Las jirafas nos avisaron de que llegaba un tusker, un gran macho de elefante con las defensas notablemente desarrolladas y con mucha decisión. Llegó, hizo huir a las hienas, por fin nos podemos levantar… Y ahora, en lugar de agradecer la ayuda, empezamos a quejarnos de que a ver qué pasa con el elefante, a ver si nos va a pisar, o a clavar los colmillos, o defecar encima, … ¿pero es que ya nadie se acuerda de cómo estábamos con las hienas? Lo que sea, cualquier cosa, es menos mala que lo que estaba pasando cuando nos atacaban por todos los lados. ¿Que no le gustan los elefantes? Son vegetarianos, solo embisten si les provocan, y odian a las hienas. Cuando vas a ser consumido por una manada famélica, todo lo que te saque de ahí es positivo. Después, si acaso, ya hablaremos del tusker, pero de momento las hienas huyen y se están curando las heridas.«

Creo que este texto proviene de una fábula del divulgador científico Fernando López-Mirones con la que representa la inacción unida a la queja frente a lo positivo, situación a la que normalmente estamos acostumbrados, y que al final nos lleva al pasado y a la decadencia como la mejor y única alternativa. Frente a ello, la apuesta por la acción y el apoyo a lo positivo, al avance, que nos lleva a la esperanza y al futuro.

Llegados a este punto si lo que quieres es «que llegue ese elefante para que acabe con las hienas», el proceso «con el que te van a informar las jirafas de que el tusker va a llegar en un momento», es decir, LA SOLUCIÓN: va a ser simple:

OPCIÓN 1: Rellena tu nombre y tu correo electrónico para que te enviemos la información necesaria.


OPCIÓN 2: Envíame un correo electrónico a [email protected], concretamos una llamada/visita para que te exponga qué podemos hacer en tu caso, cómo vamos a trabajar para solucionar tu situación particular y puedas comprobar si el coste encaja dentro de tu presupuesto.

Para que este proceso no nos haga perder el tiempo ni a ti ni a mí, y podamos encontrar la opción más acertada («el elefante más efectivo para ahuyentar a esas hienas y que dejen de hacerte tanto daño») te voy a hacer una lista con las cosas más interesantes que me vas a enviar al correo-e:

  • Cultivo, edad, tipo de suelo, sistema de riego/fertirriego, frecuencias de riego/fertirriego
  • Fecha en la que se observa por primera vez el problema.
  • ¿Se ha actuado anteriormente para solucionarlo?, ¿Cuándo?, ¿Qué respuesta/s se ha/n conseguido?
  • Incluir todos los informes y análisis que se dispongan: físico-químico, nutricionales, patológicos, etc.
  • Presupuesto previsto para solventar el problema.

error: El contenido está protegido !!